tus pequeñas manos, las gotas de lluviael viento en mi vida es una corriente de diosas, mi dulce brisala hermosa sensaciòn solo me deja silencioy una respiración similar a la del cielo, aquí esperando un resplandorsentimientos van y vienen. Lleno con lluvia este momento, solo la nada y un gran azul pueden ser tan enormes.

El último mate

Pero nada satisface tanto como tu caricia, en el intenso oleaje de tu presencia, pues hay hermosas espirales que me contraen hacia el centro; hago dibujos en las nubes, y caigo de a poco en tus palabras. Beberé a sorbos pequeños el mate despidiéndose de mí. Bebo a gotas la ternura. Por mi garganta se

Seguíme si querés

Catarsis de los sentidos me arrastra a tu presencia, me encuentra constantemente en ti. Abre iluminados mis secretos: hermoso amanecer de ti cada día brota de mis pupilas. Luz de ti. Resplandor de tus manos. Esa otra que soy cuando me observo lejana. Cuando los sonidos del agua cruzan mi cuerpo, ese río de cientos

Ya no tengo sombra, ni cielo, ni oído. Solo caminos por conjugar y muchas miradas. Todo va en plural -Amores, centinelas- y bellezas, distantes. Voy yendo a mi propio alumbramiento por las noches, en las calles más cercanas a las nubes, rumbo hacia el valle en el que me libero. La memoria, ese gran caleidoscopio

Puedes ser más hermosa, más intensa y profunda que el tiempo, con más color que el recuerdo mismo, exagerado en los detalles, con sus lluvias y sus expresiones tiernas.  Puedes verte tan bien, mirándome, con tu acostumbrado silencio, tu acostumbrado ritmo cotidiano de suavidades y filos, de fuego muy delicado y entrada al vacìo. Tu

Esta droga circula en mí Y no alucino, ni suelto Este vino navega mi paladar Sin embriagar mis sueños El pulso no se acelera Mientras recorro tus calles Y encuentro enredaderas Camino tus pasos y me hundo… Me humedezco y no son tus labios. Conduzco hacia todas tus rutas Y hay desniveles, pequeños atajos Pero

imaginario, estruendo, un sol en mi cabeza, simplemente no puedo dejar de pensar en el aire que rodea, en la textura que envuelve, en la belleza que reviste, y en lo estúpido que es este frágil enamoramiento…en el eros electrónico de las teorías sociales, en toda suerte de explicaciones racionales… todo es antitético, el absoluto